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The square, now dedicated to the partisan Giovanni Litisetto (Rivarolo C.se 1908 - Valperga 1944), has a complex history: it began as a garden attached to the residence of the Lomellini family, but when it passed into municipal ownership, it lost its role as a place of leisure and became a courtyard used for storing materials and equipment.
Several nineteenth-century projects aimed to give the space a new function: at first it was intended to become the new nursery school, then the municipal theatre. Finally, in 1882, it was decided to build a market square with an arcaded portico, dedicated to King Vittorio Emanuele II. In the upper part of the Town Hall building, the arches of a loggia can still be seen; they were later filled in so that the new construction could be built against them.
From 1883, the square became the site of the town market: first for grain, then poultry, and finally butter, which continued to be sold there until the 1970s. It is precisely from this long commercial tradition that the popular name by which local residents still remember it derives: “Piasa dël Buro”.
Restored and enlarged in 1986, the square still preserves, at the back, a medieval pebble wall and is enriched by the fountain-monument dedicated to Blood Donors.
The inscription under the portico probably dates back to the time of construction, in 1864.

La plaza, actualmente dedicada al partisano Giovanni Litisetto (Rivarolo C.se 1908 - Valperga 1944), tiene una historia compleja: nació como jardín anexo a la residencia de la familia Lomellini, pero al pasar a propiedad del Ayuntamiento perdió su función de lugar de recreo y se convirtió en un patio para el depósito de materiales y herramientas.
Ya en el siglo XIX surgieron varios proyectos con el objetivo de dar un nuevo destino al espacio: al principio se pensó en construir allí la nueva guardería, después el teatro municipal. Finalmente, en 1882, se decidió construir la plaza del mercado, dotada de un pórtico de arcos y dedicada al rey Vittorio Emanuele II. En la parte superior del palacio municipal todavía se pueden ver los arcos de una logia, cegados posteriormente para adosarles la nueva construcción.
Desde 1883 la plaza se convirtió en sede del mercado de la ciudad: primero del grano, luego de las aves de corral y por último de la mantequilla, que se vendió allí hasta los años setenta del siglo XX. Precisamente de esta larga tradición comercial deriva el nombre popular con el que los habitantes aún la recuerdan: “Piasa dël Buro”.
Restaurada y ampliada en 1986, la plaza conserva al fondo un muro de guijarros de época medieval y está enriquecida por la fuente-monumento dedicada a los Donantes de Sangre.
La inscripción situada bajo el pórtico probablemente se remonta a la época de la construcción, en 1864.